“El Apóstol”, los peligros de una fe ciega y una deidad herida

“El Apóstol”, los peligros de una fe ciega y una deidad herida

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La historia ha demostrado que uno de los mayores peligros de la humanidad es la fe llevada a los extremos, pues independientemente de la religión que se profese o de cual quiera que sea la idea que se tenga del sentido de la vida, el mayor error que se puede cometer respecto a esto es creer ciegamente en una idea que nos obligue a lastimar a nuestros semejantes. Ejemplo de ello es la cinta El Apóstol (Apostle, 2018), la nueva obra del director Garet Evans y que cuenta con Dan Stevens como protagonista.

Thomas Richardson (Evans) es un hombre que a pesar de vivir en el seno de una familia adinerada parece tener una vida atormentada. Lamentablemente su dolor aumenta cuando se entera que su hermana ha sido secuestrada por un culto religioso que la mantiene cautiva en una isla, por lo que ahora el hombre deberá hacerse pasar por uno de sus miembros para salvarla, aunque para ello se adentrará en una secta que tiene por dios a la tortura y al sufrimiento como el pan de cada día.

Apostle. Fuente: BroBible

Apostle. Fuente: BroBible

Si ya antes el director Evans había asombrado al mundo con su impactante y poderosa cinta de acción The Raid (2011), así como su secuela, esta vez apuesta por el cine de terror para traernos una interesante propuesta acerca del mundo de los cultos y los peligros de la fe. Asimismo, esta cinta presenta diversas secuencias de violencia que tampoco decepcionarán a los más sensibles e impresionables.

La cinta comienza con un buen ritmo presentándonos al personaje de Thomas, que si bien no se ahonda nada en su pasado, ni se da un gran contexto sobre su forma de ser, tan sólo basta ver la forma en que se entera que su hermana ha sido secuestrada y, más aún, la manera en que prácticamente es obligado a ir en su rescate, para darnos cuenta de que no se siente cómodo en su hogar. Así, tras informarle que su hermana ha sido secuestrada, viajará a una isla donde habita la comunidad de Erisden, dominada por el profeta Malcolm (Michael Sheen) y su mano derecha y hermano de espíritu Quinn (Mark Lewis Jones), un imponente hombre cuya mayor cualidad es un temperamento violento y un alto grado de fanatismo.

La película, además, no se toma la molestia de brindar un respiro para demostrarle al espectador la tensión y el ambiente sombrío en el que ocurrirá la trama, pues apenas vemos a Thomas desembarcar en la isla, ya se da una muestra del tipo de leyes por el que se rige la comunidad que allí habita, con un grupo de “guardias” dispuestos a hacer que la ley se respete por las buenas o por las malas. Además, si bien pareciera que el protagonista ha llegado a una pequeña sociedad autosustentable, sólo debe caer la primera noche para que se percate que ha sido enviado a un lugar donde la sangre se toma como moneda de cambio –literalmente- y la devoción y el amor de los profetas es la recompensa frente al sufrimiento.

Apostle. Fuente: The Verge

Apostle. Fuente: The Verge

Asimismo y como en toda comunidad, la gente que vive en la isla tiene sus propios problemas, pues a pesar de que el profeta Malcolm y Quinn han prometido a sus seguidores una vida alejada de los impuestos, las leyes y toda tentación mundana, en el lugar también existen los inconvenientes de cualquier sociedad: romances y peleas amorosas, crisis económicas, inestabilidad familiar e incluso escasez de recursos naturales, pues las cosechas y los ganados se muestran casi extintos. Ahora, por increíble que parezca, son estos últimos puntos los que ocasionan que la trama tome rumbos sobrenaturales.

Sin embargo, antes de llegar a este tema, el director maneja muy bien un ambiente tenso mediante la intriga de ciertas situaciones, pues si bien la idea principal es que Malcolm y Quinn utilicen el pago del rescate de la hermana de Thomas para pagar las deficiencias de la isla, estos «hermanos» poco a poco se dan cuenta que el hombre que se supone debe entregarles el dinero está escondido entre sus seguidores, disfrazado como uno de ellos. Por esta razón, antes que el filme comience a revelar su verdadera naturaleza de terror, primero veremos una especie de juego del gato y el ratón entre los sacerdotes de la isla y Thomas, quien con tal de idear un plan para salir de allí junto con su hermana, incluso deberá ver cómo ésta es atormentada con tal de que no los descubran.

Apostle. Fuente: Horro Fuel

Apostle. Fuente: Horro Fuel

Como bien dijimos antes, el filme poco a poco comienza a pasar del suspenso al terror, pues si bien hasta este punto nos encontrábamos ante un terror de supervivencia, ciertas secuencias en la película hacen que ésta se convierta de un momento a otro en una historia sobrenatural, donde entran en juego presencias y personajes más allá de la comprensión humana, además de rituales sangrientos que de golpe dejan en claro que el problema de la isla va más allá de lo económico e, incluso, de lo terrenal. Asimismo, es este mismo giro de tuerca que libera lo peor de Malcolm y Quinn, quienes ante el descubrimiento de su secreto se volverán más violentos y despiadados.

Apostle. Fuente: Punchline

Apostle. Fuente: Punchline

Ahora, en cuanto al tema de la violencia, podría decirse que la parte más explícita de la película recae en su ambientación más que en sus escenas gore, pues si bien estas últimas son bastante buenas, tampoco llegan a niveles tan exagerados como para impresionar a los más curtidos en el tema.

Asimismo, si bien la trama pareciera indicarnos que se verán constantes castigos a aquellos que desobedezcan las leyes de la isla, esto no sucede así, ya que toda la historia se enfoca en los sacerdotes y Thomas, dejando de lado la relación entre los demás habitantes del lugar, lo que provoca que la idea de un “lavado de cerebro colectivo” mediante el uso de la fe quede bastante relegada.
En fin, si bien la premisa es buena y el filme más que interesante, sus poco más de dos horas de duración provocan que ésta se sienta bastante lenta cuando se llega a la mitad. Sobre todo, quizá esto resulte más que tedioso para aquellos que tenían asociado el nombre de Garet Evans con impactantes secuencias de acción, pues la cinta carece de ella.

Apostle. Fuente: Bustle

Apostle. Fuente: Bustle

En resumen, El Apóstol se presenta como una propuesta interesante de una cinta que apuesta más por el terror de la atmósfera, que por los sustos visuales, aunque ciertamente el ritmo de la trama se ve afectado por su extensa duración. Sin embargo, si bien tiene altibajos, cuenta con el acierto de incluir los elementos sobrenaturales en el último tercio del filme, logrando mantener la atención (y la tensión) hasta el final.