Muere Daveigh Chase a los 35 años: qué se sabe sobre la enfermedad que terminó con la vida de la actriz de El Aro y la voz de Lilo

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La actriz que marcó a una generación entera con tres personajes icónicos en el mismo año falleció el 16 de junio en Los Ángeles. En 2002, Daveigh Chase tenía doce años y su voz y su imagen estaban en tres de las películas más recordadas de ese año. Fue Samara Morgan en El aro, la niña que salía del televisor y que dejó a medio mundo sin dormir. Fue la voz de Lilo en Lilo & Stitch, el clásico de Disney. Y fue también la voz de Chihiro en el doblaje al inglés de El viaje de Chihiro, de Studio Ghibli. Tres personajes icónicos, tres géneros distintos, una sola actriz de doce años.

El 16 de junio de 2026, Chase murió en un hospital de Los Ángeles. Tenía 35 años. La noticia la confirmaron su novio Roy Hernandez y su padre, John David Schwallier.


Una carrera que comenzó antes de los diez años

Chase nació el 24 de julio de 1990 en Las Vegas. Empezó a trabajar como actriz a los nueve años, y antes de que cumpliera los trece ya era reconocida globalmente. Además de los tres papeles de 2002, había aparecido en Donnie Darko (2001), donde interpretó a la hermana mayor del personaje de Jake Gyllenhaal.

Ganó el premio MTV a la mejor villana en 2003 por El aro, compitiendo con actores adultos. La imagen de Samara emergiendo del televisor se convirtió en una de las más reconocibles del horror contemporáneo, y buena parte de ese impacto descansaba en la actuación de una niña de complexión menuda que conseguía resultar genuinamente aterradora.

Después llegaron años de trabajo más discreto. Tuvo un rol recurrente en la serie de HBO Big Love y siguió apareciendo en proyectos de televisión hasta aproximadamente 2014, cuando su presencia pública fue haciéndose cada vez más escasa.


Los años difíciles

Lo que se sabe de los últimos años de Chase llega principalmente de quienes estuvieron cerca de ella, y no todo encaja de manera limpia.

Su representante de más de diez años, John Ryan, declaró a los medios que la actriz llevaba tiempo en una situación de extrema vulnerabilidad, que la familia y él mismo habían intentado localizarla durante los meses previos sin éxito, y que Chase arrastraba una adicción severa. Ryan mencionó heroína y fentanilo como las sustancias implicadas. Su padre confirmó al New York Times que su hija llevaba años luchando contra las drogas y que ni siquiera contaba con una vivienda estable en Los Ángeles en el momento de su muerte.

Estas declaraciones no han sido confirmadas oficialmente por las autoridades ni corroboradas por otros familiares. La familia no ha hecho declaraciones públicas detalladas sobre el período final.


Los últimos días de Daveigh Chase

A principios de junio de 2026, Chase fue hospitalizada en Los Ángeles por desnutrición severa. Su estado era crítico desde antes de llegar al hospital.

Días antes de su muerte, Roy Hernandez —quien se presentó públicamente como su novio— abrió una campaña de GoFundMe para cubrir gastos médicos y conseguirle un entorno estable. En el texto de la campaña escribió: “Lo único que siempre quiso fue un lugar donde pudiéramos vivir juntos, sentirnos seguros y ser felices. Ahora, más que nunca, quiero brindarle esa sensación de hogar y paz en sus últimos días.” También señaló que Chase había sufrido acoso y una ruptura dolorosa con su familia.

El vínculo entre Hernandez y Chase fue cuestionado por personas del entorno de la actriz, aunque no se ha ofrecido información más detallada al respecto.

Estando hospitalizada, Chase desarrolló meningitis bacteriana y múltiples infecciones en la sangre. Las complicaciones derivaron en sepsis y fallo multiorgánico. Los médicos advirtieron a Hernandez que podía quedarle poco tiempo. Murió el 16 de junio. Tenía 35 años.


Lo que queda

La despedida que publicó Hernandez en la campaña de GoFundMe incluía una frase que resume bien la distancia entre lo que Chase fue para el mundo y lo que vivió fuera de los focos: “Mucha gente la conoce como una talentosa actriz infantil, pero entre bastidores ha enfrentado más dificultades de las que le corresponden.”

Samara Morgan sigue siendo uno de los personajes más reconocibles del horror contemporáneo. Lilo sigue siendo uno de los personajes más queridos de Disney. Y la voz de Chihiro en inglés sigue siendo la suya. Daveigh Chase tenía doce años cuando construyó ese legado, y treinta y cinco cuando murió.