Hiedra: la nueva película de Ana Cristina Barragán confirma el gran momento del cine ecuatoriano
Después de conquistar festivales con Alba (2016) y La piel pulpo (2022), la cineasta ecuatoriana Ana Cristina Barragán regresa con Hiedra, un drama íntimo que ya se ha convertido en una de las películas latinoamericanas más destacadas del circuito internacional. Su estreno en la sección Orizzonti del Festival de Venecia estuvo acompañado por el Premio al Mejor Guion, un reconocimiento que consolida a Barragán como una de las voces más interesantes del cine de la región.
Lejos de construir una historia convencional, Hiedra explora el trauma, la ausencia y la necesidad de afecto a través de personajes marcados por heridas emocionales. Ahora, tras su paso por Venecia y otros festivales internacionales, la película llega al Festival de Cine de Lima como uno de los títulos más esperados de la Competencia Latinoamericana.
¿De qué trata Hiedra?
La protagonista es Azucena, una mujer de 30 años que comienza a acercarse a Julio, un adolescente que vive en un centro de acogida. Él desconoce las verdaderas razones de ese interés, mientras entre ambos empieza a formarse una relación tan inesperada como incómoda.

Con el paso del tiempo, esa cercanía obliga a ambos personajes a enfrentar las heridas que arrastran desde hace años. Sin recurrir a grandes explicaciones, la película construye un relato donde el pasado, el deseo de pertenecer y la búsqueda de afecto se manifiestan a través de silencios, gestos y emociones contenidas.
Protagonizada por Simone Bucio y Francis Eddú Llumiquinga, Hiedra es una coproducción entre Ecuador, México, Francia y España, con fotografía de Adrián Durazo y guion de la propia Ana Cristina Barragán.
El reconocimiento internacional de Ana Cristina Barragán
El estreno mundial de Hiedra tuvo lugar en la sección Orizzonti del Festival Internacional de Cine de Venecia 2025, dedicada a las propuestas más innovadoras del cine contemporáneo. Allí obtuvo el Premio Orizzonti al Mejor Guion, uno de los galardones más importantes de esa sección competitiva.

Su recorrido no terminó allí. Posteriormente recibió una Mención Especial del Jurado en el Festival de San Sebastián, además de formar parte de selecciones oficiales en Morelia, Toulouse, Göteborg, Salónica, Múnich y el Festival Internacional de Cine de Lima, entre otros.
Esta trayectoria confirma el creciente reconocimiento internacional de Barragán, cuya filmografía ha encontrado un espacio propio dentro del nuevo cine latinoamericano gracias a una mirada profundamente personal sobre la infancia, la familia y las emociones.
Una directora que explora lo que permanece oculto
Desde su ópera prima, Alba, Ana Cristina Barragán ha construido un cine interesado en aquello que rara vez se expresa con palabras. Sus películas observan personajes vulnerables, muchas veces incapaces de explicar lo que sienten, pero cuyos cuerpos, silencios y pequeños gestos revelan conflictos mucho más profundos. Características que le valieron para ganar distintos premios, entre ellos, Mejor Opera Prima en el 20 Festival de Cine de Lima.
En Hiedra esa búsqueda continúa. La directora se aleja de las convenciones del drama para explorar una relación difícil de clasificar, donde el afecto, el dolor y la necesidad de pertenecer conviven constantemente.

En declaraciones para la Biennale de Venecia, Barragán explicó que le interesa explorar “lo que ocurre debajo de la superficie de las historias” y desafiar las formas tradicionales de representar la intimidad en el cine.
¿Por qué Hiedra es una película importante?
Más allá de sus premios, Hiedra representa el buen momento que vive el cine ecuatoriano en los festivales internacionales. La película demuestra cómo una producción latinoamericana puede competir de igual a igual en algunos de los escenarios más prestigiosos del mundo sin renunciar a una identidad profundamente local.
Al mismo tiempo, confirma la evolución de Ana Cristina Barragán como una autora con una voz cinematográfica propia, capaz de abordar temas complejos desde la sensibilidad y la observación antes que desde el espectáculo o la explicación.
Con su llegada al Festival de Cine de Lima, Hiedra se perfila como una de las películas imprescindibles para quienes buscan descubrir algunas de las propuestas más estimulantes del cine latinoamericano contemporáneo.