La Odisea hace historia: la primera película filmada íntegramente con cámaras IMAX de 70mm

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La Odisea hace historia: la primera película filmada íntegramente con cámaras IMAX de 70mm

Christopher Nolan tardó décadas en conseguirlo. El obstáculo no era el dinero ni la ambición — era que las cámaras eran demasiado ruidosas para rodar diálogos.

Christopher Nolan vio su primera película en IMAX siendo niño, en el Museo de Ciencia e Industria de Chicago. Era un documental de naturaleza. Desde entonces, según ha contado en varias entrevistas, fantaseó con hacer cine narrativo de esa manera. La Odisea, que se estrena el 17 de julio, es la culminación de ese sueño — y un hito técnico sin precedentes en la historia del cine.

Es la primera película de ficción de la historia rodada íntegramente con cámaras IMAX de 70mm. No algunas secuencias. No las escenas de acción. Todo.


Por qué nadie lo había hecho antes

Las cámaras IMAX son extraordinarias y extraordinariamente problemáticas. Producen la imagen de mayor calidad y resolución disponible en el cine — hasta 18K, tres veces la resolución digital habitual — pero son enormes, pesan cientos de kilos y generan un ruido mecánico tan alto durante la grabación que puede ahogar completamente el diálogo de los actores en la toma.

Esa limitación fue durante décadas el muro que impedía usarlas para escenas íntimas. Nolan llevaba años rodando partes de sus películas con estas cámaras — las secuencias de acción de The Dark Knight, los viajes espaciales de Interstellar, las explosiones de Oppenheimer — pero siempre alternando con cámaras convencionales de 35mm para los diálogos y los interiores.

Rodar una película completa, incluyendo dos personas hablando en una habitación, requería resolver primero el problema del ruido. Y eso significaba inventar tecnología que no existía.


La solución: un ataúd de 136 kilos

Tras el rodaje de Oppenheimer, Nolan y su equipo comenzaron a trabajar con IMAX en el desarrollo de una carcasa insonorizante para las cámaras. La solución que encontraron fue bautizada internamente como “el blimp” — una carcasa del tamaño aproximado de un ataúd que, una vez ensamblada, pesaba más de 136 kilos.

Los carritos de cámara tuvieron que ser reforzados con planchas de acero solo para poder cargarla. Se necesitaban seis personas para moverla. Matt Damon describió el dispositivo con precisión: “Era del tamaño de un ataúd y pesaba más de 300 libras cuando estaba todo montado. Tuvieron que construir planchas de acero especiales en los carritos para sostenerlo.”

La nueva cámara resultante fue bautizada como “The Keighley”, en honor a Patricia y David Keighley, ejecutivos históricos de IMAX. La película está dedicada a David, que murió tres semanas después de terminar su trabajo en La Odisea.


El problema de los ojos

Resolver el ruido creó un problema nuevo. Un objeto del tamaño del blimp colocado entre dos actores les bloquea completamente la línea de visión — es imposible mirarse a los ojos con esa cámara en medio.

La solución fue un sistema de espejos colocados junto a la cámara para que los actores pudieran verse reflejados mutuamente mientras el objetivo los captaba. Damon describió el momento en que se dieron cuenta de que funcionaba: “Seguimos rodando con ello y siguió funcionando… nos fuimos dando cuenta de que íbamos a conseguir terminar la producción y que realmente íbamos a poder rodar todo en IMAX.”

Hoyte van Hoytema, director de fotografía de Nolan en todas sus películas desde Interstellar, realizó además una prueba previa al rodaje para comprobar si el formato aguantaba los primeros planos más exigentes: filmó a un niño leyendo en primer plano con una cámara IMAX. Funcionó, y convenció a Nolan de que toda la película podía construirse así.


Los números del rodaje

Durante los 91 días de producción, el equipo usó siete cámaras IMAX en rotación — dos modelos de última generación y cinco unidades anteriores. En total se filmaron más de dos millones de pies de película IMAX de 70mm, equivalentes a unos 610 kilómetros de negativo físico.

Cada cargador de película solo permitía entre dos minutos y medio y tres minutos de grabación continua antes de necesitar recarga. En todo el mundo existen aproximadamente 26 cuerpos de cámara IMAX. El equipo de La Odisea concentró siete de ellos.

Las copias en 70mm para proyección las realizó FotoKem en Burbank, California — el último laboratorio cinematográfico del mundo que produce este tipo de impresiones. Menos de 41 salas en todo el mundo pueden proyectar IMAX 70mm en su formato verdadero.


Por qué importa más allá de la tecnología

La pregunta válida es si todo este esfuerzo se traduce en algo que el espectador pueda percibir. La respuesta, según quienes ya han visto la película en proyecciones previas, es que sí. La resolución de 18K sobre una pantalla IMAX genuina produce una imagen con una nitidez y profundidad de campo que ningún sistema digital puede replicar.

Nolan lo describió sin rodeos: “IMAX es el mejor formato cinematográfico que se ha inventado jamás. Es el estándar de oro y lo que cualquier otra tecnología tiene que igualar, pero ninguna lo ha conseguido”.

La Odisea se estrena el 16 de julio.