Al otro lado del viento: Orson Welles revive después de 40 años | Cine O'culto

Al otro lado del viento: Orson Welles revive después de 40 años

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Después de 40 años, ya está disponible en Netflix la película que su creador original nunca pudo ver realizada. Como si se tratase de alguien que viaja al futuro desde la década de los 70’s, finalmente Al otro lado del viento ve la luz después de 40 años de proceso. Y es que la esperada llegada de la película había generado una gran y larga expectativa, pues su creador es uno de los genios cinematográficos más grandes que la escena del cine conoce, Orson Welles (Ciudadano Kane, 1941)

La película nació con bastantes complicaciones, pues su rodaje comenzó en 1970 y su proceso tuvo que ser detenido 6 años después. en 1985 el cineasta Orson Welles, muere y la película quedó a merced de los que tenían la intención de completarla, pero que por las mismas u otras complicaciones tampoco pudieron lograr su conclusión.

Orson Welles mylg.com.ar


Es ahora en el 2018, que el trabajo realizado por un director con un sentido y visión propias de su tiempo, aterriza en la era de la digitalización y aglomeración de información tras haber pasado por muchas manos para concluirla. La película habla en su antiguo lenguaje a audiencias ya habituadas a otra dinámica cinematográfica, pero siempre ayudada de herramientas contemporáneas recientemente añadidas gracias a los creadores que últimamente la retocaron, por lo que es recibida con extrañeza por los públicos en general. Hay dudas en cuanto a si es desastrosa, o si es la película que Welles hubiera querido estrenar, ya que por los procesos por los que ha pasado, la película se siente con una sensibilidad muy actualizada, consecuencia de todas las intervenciones que sufrió.

Incluso el director manejó un estilo que para los años 70’s estaba en voga, el ambiente psicodélico. Esto lo podemos notar en el ametrallamiento de cortes implementados en la edición, haciendo que la trama se suma un poco entre el desorden que intencionalmente el sonido también proporciona. Esto refleja perfectamente la situación que vive su personaje principal, Jake Hannaford, interpretado por John Huston, quien es un director de cine que a medida que adquiere más edad, se empieza a ver olvidado por Hollywood.

John Huston como Jake Hannaford hobbyconsolas.com


Hannaford, es una paráfrasis que si bien no refleja precisamente las actitudes de Orson Welles, van acordes con el cliché del director de cine hollywoodense con auge en los años 40’s y 50’s. Personalidades a quienes Welles conoció de cerca y que incluso sus situaciones no eran ajenas a las que Welles experimentaba, pues esta película critica la vanguardia cinematográfica que empezó a prevalecer desde los años 60’s y satiriza a Hollywood por el olvido hacia la persona creativa de Welles.

En vista de las participaciones simultáneas de mucha gente involucrada en el proceso de concluir esta pieza, sin duda nos podemos dar cuenta de cuál es la parte perteneciente a Orson Welles, esto es la escritura del personaje principal, Hannaford. En repetidas ocasiones Hannaford se encuentra inmerso en una multitud de periodistas haciéndole incesablemente preguntas, tanto personales como referentes a su trabajo. Sin agobios, Hannaford responde siempre con una sutileza y una dicción muy Shakespeareana, actitudes tomadas de Ernest Hemingway, quien fue modelo para esculpir al personaje interpretado por Huston.

Película dentro de la película, El diario.es


A pesar de que no se lo menciona, hay algunos brochazos de Charles Bukowski dentro de los vicios que acompañan a Hannaford. Si bien Bukowski pudo no haber sido un referente, las actitudes de dicho escritor coinciden perfectamente con las de artistas cinematográficos como John Ford o Raoul Walsh, quienes definitivamente están vertidos en la figura de Jake Hannaford.

Los maestros del cine, comúnmente tienen la particularidad de moverse y dejar una estela de curiosidades detras de lo que hacen, y esta vez para Orson Welles no es distinto. En este caso, Al otro lado del viento se trata de una película sin terminar: Jake Hannaford se ve envuelto en complicaciones al no poder completar su obra. La película dentro de la película (la cual se llama Al otro lado del viento), sufre el escepticismo por parte de los críticos y las audiencias al tratarse de una película de mano de un autor, que ya no pertenece a las nuevas tendencias que Hollywood busca.

Orson Welles maneja esta vez el estilo Documental Falso, un estilo que si bien no es de él, lo hace con mucha maestría. Para establecer este estilo documental, la película está filmada con cámaras de formatos 8mm y 16mm (como comúnmente un documental era rodado), dotando al filme en su parte narrativa de un prominente granulado. Pero es cuando los personajes ven los fragmentos de la película ficticia de Jake Hannaford, que apreciamos la fotografía en un aspecto widescreen capturado en 35mm, haciendo ir la fotografía de extremo a extremo de la pantalla como estamos acostumbrados a ver el cine, indicándonos bien cuando se trata de el relato contado por Welles, y cuando vemos el trabajo cinematográfico ficticio de Hannaford en pantalla.

Orson Welles, indiehoy.com


Esta narración cinematográfica, hubiese sido destacada de haberse estrenado en la década de los 70’s, porque habría sido parte de la corriente del Nuevo Hollywood. Y contando con que es un relato paralelo a la vida de Welles, habría sido una estocada efectiva de parte de Welles hacia la industria del cine hollywoodense, lo cual era en parte su intención.

El destino como tal de esta película ha sido en sí, una tragicomedia. Pues ha emprendido un viaje que comenzó hace más de 40 años, para irse encontrando con distintas peripecias y personas que le han cambiado sus valores, resultando ser una extravaganza, más que una obra maestra para admirarse. En un comienzo y estando Welles participando dentro de la producción, esta película se trataría de un torero, por otros azares terminó encaminada a tratarse de los últimos días de Jake Hannaford, pero su esencia original se ha perdido para culminar en algo que seguramente Welles no tenía en mente. Por ejemplo, la película mantuvo sólo por melancolía, un par de canciones de flamenco haciendo semblanza a la idea original y en su mayoría, está cubierta por Jazz de la autoría de Michael Legrand, algo muy al estilo de Federico Fellini, idea que tampoco se asemejaba a la visión de Welles.

El personaje de Jake Hannaford, es un director decadente que a su regreso de Europa, decide hacer una película con una actriz revelación, a la cual le ve potencial, Oja Kodar. La película que decide hacer Hannaford, incluye a su actriz prominentemente desnuda durante la mayor parte de su película, factor que levanta cuestionamientos por parte de la prensa hacia el director, quien siempre se defiende con elocuentes y cortas respuestas.

Bob Murawski, editor final de «Al otro lado del viento», Dan MacMedan/WireImage


El producto final que Netflix pone a nuestra disposición, tiene una avanzada en contra del machismo y contra la discriminación de razas, ya que Oja Kodar étnicamente es una indígena norteamericana. Esto es un elemento argumental que la película adquirió por su reconstrucción y re edición actuales, adaptada así para hacer competente a la película con los temas de interés actuales de este milenio y esta década. Este es uno de los puntos principales que hacen de Al otro lado del viento una reliquia adornada de contemporaneidad.

Una curiosidad técnica que cabe mencionar, es que la edición fue hecha entre el director de fotografía Gary Graver, quien participó en la edición de los primeros 40 minutos de la cinta y el editor y productor Bob Murawski, quien es el que hace finalmente la entrega para este 2018. Graver y Murawski terminaron trabajando como equipo con décadas de diferencia sin conocerse, incluso Gary Graver murió hace 12 años.

Orson Welles, merca20.com


Si bien esta película no sería lo que Welles tenía en mente, el rescate y reconstrucción de este material es una manera de darse una idea de cual pudo haber sido el resultado final. El material filmado consta de más de 100 horas que a pesar de que sean de la autoría de Welles, no estaban ordenadas en concepto desde el principio.

La película se intentó presentar en 2015 para el aniversario número 100 del nacimiento de Orson Welles. Era de esperarse que entre cuatro décadas de obstáculos, el lanzamiento programado para la fecha de cumpleaños del cineasta, resultara en otro tropiezo. Finalmente y después de décadas, esta película ve la luz y su autor, Orson Welles, quien nos ha dejado un legado importante para el cine, nos regala nuevamente un inaudito trabajo póstumo que sin duda será objeto de estudio para la gente relacionada con el cine.