Carl Rinsch, director de 47 Ronin, es condenado a por estafar 11 millones de dólares a Netflix

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Carl Rinsch, director de 47 Ronin (2013), fue sentenciado el 29 de junio a 30 meses de prisión federal por defraudar a Netflix 11 millones de dólares. Un jurado de Manhattan lo declaró culpable en diciembre de 2025 de fraude electrónico, lavado de dinero y múltiples cargos relacionados con transacciones monetarias ilegales.

Además de la pena de prisión, deberá pagar 11 millones de dólares en concepto de restitución a Netflix, cumplir tres años de libertad supervisada, participar en un programa ambulatorio de salud mental y tiene prohibido el consumo de drogas. Su fecha de ingreso en prisión es el 1 de septiembre.


Cómo se gestó la estafa

Entre 2018 y 2019, Netflix le pagó 44 millones de dólares para producir White Horse, una serie de ciencia ficción. En marzo de 2020, la plataforma le transfirió 11 millones adicionales para completar la producción.

Lo que ocurrió con ese dinero no tiene nada que ver con hacer una serie. En lugar de usarlo para producir, Carl Rinsch lo desvió a una cuenta personal, lo invirtió en opciones bursátiles altamente especulativas y criptomonedas, y gastó millones en artículos de lujo: coches Rolls-Royce, ropa de diseño, muebles caros y colchones de alta gama.

Cuando las inversiones fallaron, Rinsch utilizó las ganancias que había conseguido para demandar a Netflix y exigirle más dinero para terminar la serie. Es decir, primero robó el dinero, luego lo apostó en los mercados y después demandó a la víctima del fraude por no pagarle más.


Su defensa y la postura de la fiscalía

Carl Rinsch se presentó ante el tribunal negando las acusaciones. Afirmó que había completado el rodaje de la primera temporada y que el dinero adicional era para la preproducción de la segunda. Dijo que todo era un “malentendido”. Antes de conocer la sentencia, se disculpó ante la corte y afirmó que el proceso lo obligó a enfrentarse a asuntos relacionados con su salud y su juicio.

La fiscalía no tuvo piedad en su argumentación. “El señor Rinsch contó con todas las ventajas posibles”, afirmó el fiscal David Markewitz: fortuna familiar, educación de élite, amistades famosas y una carrera exitosa. El motivo de su conducta, según la acusación, fue “una codicia desmedida”.

La fiscalía había solicitado una pena de cinco años. El juez federal Jed S. Rakoff la redujo considerando las pruebas de salud mental presentadas por la defensa. La pena máxima a la que se enfrentaba Rinsch era de 90 años.


La carta de Keanu Reeves

Keanu Reeves, protagonista de 47 Ronin y amigo personal de Rinsch, escribió una carta al tribunal solicitando clemencia. Describió al director como un “artista excepcional” y reconoció que podía “autoboicotearse al exagerar la magnitud, el alcance y el contexto de lo que se había negociado, lo que lo colocó a él y a sus contrapartes en conflicto”.

No fue suficiente para evitar la prisión, aunque sí influyó en que la pena fuera menor de lo que pedía la fiscalía.


El impacto en la industria

Los fiscales señalaron que la disposición de Rinsch a hundir la producción de White Horse perjudicó la carrera de actores y miembros del equipo técnico que confiaban en que la serie saliera adelante. El caso se ha convertido en uno de los procesos por fraude más llamativos de la historia reciente de Hollywood.

Netflix recibió 44 millones de dólares en total para una serie que nunca llegó a la plataforma. Un representante de la compañía calificó el caso de “inusual” y dejó en manos del tribunal el calendario de devolución del dinero.