“Split”, el caso Billy Milligan: desmembrando a Kevin Wendell Crumb

Split y el caso Billy Milligan: desmembrando a Kevin Wendell Crumb

- Por

En 2016 el director M. Night Shyamalan se adentró muy a su estilo en la mente humana para presentarnos una nueva manera de ver a los superhéroes y villanos, pues con su cinta Split (Fragmentado, 2016) dejó en claro que no se necesitan de poderes extraordinarios ni trajes especiales para ser uno de ellos, sino que aveces, y sólo a veces, sólo se requiere de un trastorno mental y un oscuro pasado para que un cuerpo mortal y frágil se convierta en una bestia imparable, tal y como lo hizo Kevin Wendell Crumb (James McAvoy). Sin embargo, aunque esto se queda en la mera ficción, el celuloide no está tan alejado de la realidad cuando se conoce la vida real de Billy Milligan, un hombre en cuya mente se albergaban 24 distintas personalidades, historia que dio pie para que el cineasta indio-estadounidense filmara esta secuela de Unbreakable (El protegido, 2000).

Y aunque Billy Milligan parecía a simple vista un hombre común y corriente, dentro de su cabeza se ocultaba un abismo fragmentado en 24 personas, donde algunas eran hombres, otras mujeres e incluso niños y niñas; cada una con su propia forma de ser, de hablar y hasta de pensar. Asimismo, mientras ciertas de sus personalidades no eran más peligrosas que un infante de 3 años, otras contenían tanto odio y maldad que fueron capaces de llevar a cabo diversas violaciones sexuales. A continuación te contamos un poco más acerca de Billy Milligran, la verdadera «bestia».

La horda: Billy Milligan

Billy Milligan fue un hombre nacido en Ohia, EU, en el año de 1955, cuya mente albergaba 24 personalidades distintas, aunque al igual que en la película de Split, esto no fue por decisión propia, sino como un método de defensa debido a los abusos que sufrió de niño.

Esto último provocó que Milligan se convirtiera en alguien violento, un ser que incluso llegó a abusar sexualmente de tres mujeres durante la universidad, por lo que fue detenido en octubre de 1977. Según se dice, para capturarlo los policías se enfrentaron a un gran reto, pues se encontraron con un sujeto extremadamente hábil, quien también hablaba yugoslavo. Es importante destacar aquí que, quienes conocían a Billy, aseguraban que él nunca estudió tal idioma.

Billy Milligan. Fuente: Astrolabio

Billy Milligan. Fuente: Astrolabio

No obstante, tras su ingreso a prisión, fue allí cuando los médicos sospecharon algo, pues mientras hablaban con Billy, al mismo tiempo sentían que no estaban charlando con Billy; así que tras varios estudios se percataron que el hombre padecía de un trastorno muy raro en aquel entonces, uno que le permitía desarrollar distintas personalidades y que, tras comprobarse que esto era real y que el sospechoso no mentía, tuvieron que dejarlo en libertad, pues mientras su cuerpo había sido quien cometió las violaciones, no así su mente, o al menos no el verdadero Milligan, por lo que tuvo que pasar 10 años en un instituto mental hasta que poco a poco sus diferentes personalidades comenzaron a desaparecer.

Como dijimos antes, el nacimiento de sus problemas surgió en la infancia, cuando fue violentado por las diversas parejas de su madre, de entre las cuales se dice que fueron dos hombres los que causaron un mayor daño en él: el primero de ellos llevaba por nombre Johnny, un sujeto que presuntamente era en extremo violento y quien terminó por suicidarse; el segundo fue Chalmer, quien violó al joven Billy en varias ocasiones. Tras esto no es de sorprenderse que Molligan, de forma involuntaria e inconsciente, se fuera creando cada vez más personalidades para escapar del mundo y que éstas sirvieran como un escudo que protegiera al hombre de su cruel realidad.

Billy Milligan. Fuente: 24smi

Billy Milligan. Fuente: 24smi

Entre las personalidades que se conocieron estaban Arthur, inglés, inteligente y formal, aquel que mantenía en control a las demás personalidades junto con otra llamado Ragen. Entre ellos dos tuvieron la ardua tarea de dividir a todos los demás en dos grupos, a quienes clasificaron en “Los 10” y “Los indeseables”.

En el grupo de «Los 10» se colocó a Billy (26 años); Regen Vadaskovinich (23 años) yugoslavo y extremadamente fuerte; Athur (22 años); Allen (18 años), un manipulador que, a diferencia del resto de sus “compañeros”, era el único al que le gustaba fumar; Tommy (16 años), con grandes dotes de escapismo y que gustaba de tocar saxofón; Danny (14 años), quien tenía miedo a socializar;  David (8 años), un niño sensible y emocional; Christine (3 años), una dulce niña con problemas de dislexia; Christopher (13 años), hermano de Christine, muy problemático; Adalana (19 años), una mujer lesbiana y tímida, de quien se piensa fue la personalidad que violó a las tres mujeres.

Billy Milligan. Fuente: Ayayay

Billy Milligan. Fuente: Ayayay

En el grupo de “Los indeseables” se encontraban Philip (20 años), un asesino a sueldo; Kevin (20 años), un ladrón; Walter (22 años), un autonombrado cazador; April (19 años), una chica que sólo pensaba en venganza contra uno de los padrastros de Billy; Samuel (18 años), pintor y el único que creía en dios; Mark (16 años), un hombre pasivo que no hacía nada a menos que recibiera una orden de los demás; Steve (21 años), un tipo con un humor bastante cruel; Lee (20 años), bromista sin la capacidad de contenerse; Jason (13 años), un adolescente que siempre trataba de solucionar los problemas sin que esto le saliera muy bien; Robert (17 años), soñador sin ambiciones; Shawn (4 años), un niño sordo; Martin (19 años), quien sólo buscaba recibir sin dar nada a cambio; Timothy (15 años), un joven inofensivo pero con una inseguridad homosexual; y finalmente El Profesor (26 años), quien en palabras de Milligan, era la suma de las otras 23, por lo cual también contaba con una inteligencia superior pero más susceptible a cometer crímenes, de quien se dice, una de sus frases favoritas era “Yo soy Billy…en uno sola pieza”.

Sin embargo, la diferencia entre el Kevin ficticio del actor James McAvoy y el Billy real, es que el segundo estaba totalmente consciente de su situación mental, por lo cual simplemente trataba de buscar ayuda, pues en ningún momento pensó que su trastorno pudiera significar el siguiente paso en le evolución humana, algo que Shyamalan sí retrato en su filme de ficción.

Aun así esta cinta de suspenso que rosa el terror psicológico y el caso de Billy Milligan son dignas de conocerse y de estudiarse, pues nos demuestran que hasta el más escalofriante filme de horror en el que un hombre sea destazado en 24 trozos, es menos perverso que el mirar a un ser humano fragmentarse en 24 personalidades, cada una más diferente que la otra.

Billy Milligan falleció el 12 de diciembre de 2014.

Billy Milligan. Fuente: Glavclub

Billy Milligan. Fuente: Glavclub

La bestia: Kevin Wendell Crumb

Split (Fragmentado, 2016) fue el glorioso retorno de M. Night Shyamalan al género de suspenso/terror psicológico, pues si bien es un director con una carrera llena de altibajos que vio algunos de sus puntos más críticos con las fallidas The Last Airbender (2010) y After Earth (2013), no fue sino hasta esta película protagonizada por Anya Taylor-Joy y James McAvoy que envolvió al mundo una vez más con una oscura y trepidante historia. Ahora, y ya conociendo un poco mejor la vida de Billy Milligan, es tiempo de hablar sobre su retrato ficticio: Kevin Wendell Crumb.

En la cinta dirigida por Shyamalan vemos la historia de la joven Casey Cooke (Taylor-Joy), quien es secuestrada por Kevin Wendell Crumb (McAvoy), un trastornado hombre cuya mente está fragmentada en 23 personalidades, cada una con su propia historia, sus fortalezas, debilidades y sufrimientos. Sin embargo, la última de ellas está por nacer, una a la que simplemente nombran como “la bestia”, un monstruo imparable; por lo que Casey deberá hacer lo posible para mantenerse con vida.

Split. Fuente: Nerdist

Split. Fuente: Nerdist

Y aunque podríamos adentrarnos más a fondo en su trama, esta vez no indagaremos tanto en cuestiones fílmicas ni mucho menos, sino que nos enfocaremos en conocer un poco mejor a Kevin. Por ello te advertimos que si no has visto Slpit quizá quieras detenerte aquí por dos razones: la primera de ellas es que probablemente leas algún spoiler; la segunda, es porque está a punto de estrenarse su secuela, la cual llevará por nombre Glass y que concluirá esta trilogía iniciada con Unbreakable (2000). Aclarado esto, vamos lo nuestro.

Kevin es un hombre que padece de TID, es decir, del trastorno de identidad disociativo, mejor conocido como trastorno de personalidad múltiple. Es por ello que dentro de su mente se albergan 23 distintas personalidades, cada una con una manera diferente de vestir, de hablar, de caminar e incluso con diferentes edades. Sin embargo, a pesar de tan gran cantidad de hombres y mujeres viviendo en su interior, por desgracia el filme sólo muestra algunas cuantas, aunque con ellas basta para darnos cuenta del peligro que significa que “la bestia” sea liberada; así que demos un muy breve repaso por algunos de los diferentes “Kevin”.

Kevin

No hay mucho que decir de él, simplemente es un receptáculo, la suma de todas las personalidades pero no el total de las mismas, el hombre donde se albergan todas ellas. Por desgracia no lo vemos mucho en pantalla, así que prácticamente es imposible decir cómo es o fue el verdadero Kevin, al igual que son casi implícitos los abusos que sufrió para haberse “fragmentado”.

Split. Fuente: Desde la butaca

Split. Fuente: Desde la butaca

Patricia

Una mujer fría y calculadora, aunque su vestir no cae en el travestismo propiamente (por así decirlo), sino que simplemente consiste en portar cualquier camisa con una falda y tacones, nada de maquillaje; después de todo, esta personalidad está convencida de ser mujer. Parece ser una de las personalidades más controladores, pues la mayor parte del tiempo se mira con autocontrol pero, sobre todo, autoridad.

Split. Fuente: Bloody Disgusting

Split. Fuente: Bloody Disgusting

Hedwig

Un niño de 9 años que pareciera ser alguien inocente, pues a fin de cuentas su actuar es precisamente ese, o sea, el de un niño de 9 años. Tan es así que una vez que las protagonistas se dan cuenta que enfrentan a un hombre con TID, tratan de aprovecharse de la inocencia de este pequeño, quien incluso cree que con un beso puede dejar embarazada a una mujer. No obstante, conforme la trama avanza nos damos cuenta que se trata de alguien perverso e incluso maquiavélico, quizá hasta más peligroso que la misma “bestia” de no ser porque no posee su monstruosa fuerza y resistencia.

Split. Fuente: Variety

Split. Fuente: Variety

Dennis

Un obsesivo compulsivo que a simple vista sólo daría la impresión de ser un hombre mal humorado, alguien a quien no quisieras encontrarte de frente tras un ajetreado día. Sin embargo también sirve como la fuerza bruta de este grupo de 23 personas, aquel al que llaman cada vez que se requiere de sangre fría; aunque por supuesto, su furia y poder no se comparan con la última personalidad a punto de brotar.

Split. Fuente: Twitter

Split. Fuente: Twitter

Barry

La personalidad más extravagante de todas pero, al mismo tiempo, la más protectora, pues es la que se encarga de mantener a raya a las demás, sirviendo así como una especie de filtro entre las personalidades oscuras y las que pueden “estar en la luz”.

Split. Fuente: IMDb

Split. Fuente: IMDb

La bestia

El monstruo, la horda; el total de todas las personalidades pero sin llegar a ser ninguna de ellas, sino que es algo más grande aún, más sublime, ya que es una especie de criatura escondida bajo la piel de un hombre y quien está dotada de una increíble fuerza y resistencia. En pocas palabras es el siguiente paso en la evolución humana, el eslabón más fuerte y perfecto de la cadena evolutiva.

Split. Fuente: Movie Quotes and More

Split. Fuente: Movie Quotes and More

Y aun así…todas ellas son ficción; ninguna es una personalidad real, sino un cumulo de personajes interpretados magistralmente por McAvoy. Sin embargo la cinta retoma de gran manera los aspectos más importantes de la verdadera “bestia” llamada Billy Milligan, un hombre que no sólo nos demuestra nuevamente que la realidad supera la ficción, sino que también nos deja en claro que la mente humana continúa siendo un enorme abismo lleno de grandeza pero, también, de oscuridad, pues como hemos visto, su máximo potencial a veces se libera mediante el dolor más grande.