Muestra Internacional de Cine de la Cineteca Nacional: un refugio para la cinefilia mexicana | Cine O'culto

Muestra Internacional de Cine de la Cineteca Nacional: un refugio para la cinefilia mexicana

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Desde 1971 se celebra en la Ciudad de México la Muestra Internacional de Cine, que fue acogida por la Cineteca Nacional desde su fundación en 1974.

Reflexiones profundas y miradas diversas a contextos de todas las regiones del planeta. Mundos fantásticos y otros tan reales que laceran el alma. Geografías ajenas y propias. Otras formas de ver el cielo. Eso y más ha ofrecido la Muestra Internacional de Cine en sus 46 años de vida.

La Muestra Internacional de Cine nació para sustituir a la extinta Reseña Mundial de los Festivales que tenía lugar en Acapulco con un eco en la Ciudad de México. La última Reseña se celebró en 1968, la que correspondía a 1969 fue suspendida porque los organizadores, al tener que programar cintas premiadas en festivales internacionales, se verían obligados a presentar Z de Costa Gavras o Easy Rider de Dennis Hopper, consideradas “peligrosas” cuando apenas había pasado un año del movimiento estudiantil y la matanza de Tlatelolco.

Easy Rider, 1969. Crédito: Mensjournal.com

La Reseña pretendió sustituirse con unas Jornadas cinematográficas (que era ya el nombre de la Reseña en la Ciudad de México). La primera Muestra Internacional de Cine fue en el otoño de 1971 en el Cine Roble que se atiborró durante veintiuna noches. Hubo películas como La vía láctea de Buñuel, Muerte en Venecia de Visconti, Maridos de Cassavetes, Antonio das Mortes de Rocha, El niño salvaje de Truffaut, Celos a la italiana de Scola, Vergüenza de Bergman, El mensajero de Losey y Quemada de Pontecorvo, entre otras.

Muerte en Venecia. Fuente: www.elespanol.com/cultura

Ya desde la primera Muestra se le atacó con el argumento de que no eran sino tres semanas de preestrenos, de películas que en algún momento llegarían comercialmente, dado que la gran mayoría tenía distribución asegurada. Esto era verdad, aunque también se completaba con algunas películas de embajadas. Sin embargo, a lo largo de su existencia, la Muestra ha pasado por diversas etapas y cambios.

Si bien es cierto que sigue siendo en parte una serie de preestrenos, ha habido épocas en que la propia Cineteca Nacional ha adquirido derechos de obras con el fin de presentarlas allí y luego comercialmente, incluso se han invitado películas que sólo se han exhibido en la Muestra (como fue el caso de No matarás de Kieslowski, en 1988 y que no se volvió a ver en cines). Luego, las crisis económicas, las políticas de “austeridad” y la obligación de ser autofinanciables le han regresado a los primeros tiempos con películas en preestreno y ocasionalmente alguna invitada especial, o la inclusión de clásicos restaurados.

No matarás. Fuente: http://www.moviepostershop.com

En la Ciudad de México, la Muestra Internacional de Cine se presentó en sus primeras décadas en los tradicionales cines Roble e Internacional, ambos víctimas de terremotos, y en el Cine Latino. Actualmente se exhibe en complejos comerciales y salas universitarias y culturales en más de 20 ciudades al interior de la República Mexicana, siempre arrancando el circuito en la Cineteca Nacional.

Ante la sugerencia de los asiduos sobre lo pesado que resultaba degustar tantas películas en tan poco tiempo, se planteó el concepto de dos ediciones anuales. Esto se mantuvo por muchos años, hasta que vinieron administraciones que volvieron a la práctica de una Muestra al año. Los actuales encargados retomaron el concepto de dos Muestras, la de Otoño y la de Primavera.

Con todos sus defectos y limitaciones, con todo y su folclor característico, la Muestra Internacional de Cine forma parte ya de la cultura cinematográfica nacional y a muchos nos resulta simplemente indispensable.

Hay películas que comercialmente se agotan en sus funciones de la Muestra: los cincuenta a cien mil espectadores que las ven son por desgracia los únicos que finalmente van a admirar ciertas cintas. Muchas de ellas se exhiben comercialmente sólo una o dos semanas y no en todo el país. Algunos distribuidores incluso deciden sólo prestar sus películas para ser exhibidas en la Ciudad de México, lo que significa desestimación a la cinefilia de la provincia.

La Muestra ha fortalecido entre otros: a la cinefilia nacional al brindarle espacios de contacto con las nuevas propuestas y fomentar nuevos públicos; a la industria fílmica nacional, al dar a conocer cintas que de otra forma no llegarían a tantos espectadores; y a la industria de la distribución independiente que a contracorriente se mantiene a flote entre tanta oferta comercial.

En noviembre inició la 63 Muestra Internacional de Cine de la Cineteca Nacional. Como es habitual, luego de presentarse en salas en la Ciudad de México, comenzará el recorrido por el interior del país. Ésta es una actividad cultural que se mantiene por sí misma y que ningún cinéfilo en México debe perderse.