“Black Mirror”, una quinta temporada más cristalina que oscura

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Con dos primeras temporadas bastante cortas pero con capítulos sumamente turbios y polémicos, Black Mirror se convirtió en una de las series más controversiales y excitantes, pues bajo una mirada cruda y fría nos demostró los peligros que conlleva la dependencia por la tecnología y la adicción que ésta puede generar. Sin embargo, a raíz de la tercera temporada también nos enseñó que el progreso tecnológico puede construir mundos y mentes mejores, demostrándonos así tanto la parte utópica como distópica del futuro.

Sin embargo tampoco es un secreto que la serie conservó una esencia más oscura (y hasta cierto punto con mayor calidad) durante el tiempo que perteneció al canal británico Channel 4, mientras que desde su adquisición por Netflix ha demostrado varios altibajos en sus temporadas, entregándonos historias ora perturbadoras, ora románticas. Esto ha ocasionado que si bien los capítulos sean interesantes, también se perciben alejados de ese mundo distópico que tanto gustó en sus inicios.

La quinta temporada de Black Mirror no ha sido la excepción, pues aunque regresó a sus orígenes de sólo presentar tres capítulos por entrega, por otro lado su nuevo tercio de historias se perciben como un espejo que comenzó mostrándonos el lado oscuro de la sociedad y la tecnología, pero que con el tiempo se ha ido aclarando cada vez más, siendo más amable con su visión del mundo.

Black Mirror. Quinta temporada. Fuente: Cnet

Striking Vipers

Dos amigos se reencuentran tras varios años, sin embargo, aunque nada parece fuera de lo común, no es sino hasta que ambos se introducen en la realidad virtual de un videojuego de peleas que sus vidas cambiarán por completo. Además, los golpes no serán el único dolor y confusión que experimentarán tanto dentro como fuera de la consola.

Black Mirror. Quinta temporada. Fuente: The National

Quizá el episodio más interesante de la tercia, pues además de proponer una historia más que atrayente, es capaz de generar sentimientos encontrados no sólo entre sus protagonistas, sino tal vez en los mismos espectadores.

La historia tiene como protagónicos a Danny (Anthony Mackie) y Karl (Yaya Abdul-Mateen II), dos hombres que conforme avanza la trama logran generar una enorme tensión sexual y narrativa entre ellos, pues si bien deben luchar contra sentimientos que antes no habían experimentado entre sí, también hacen frente a su ética y moral con tal de no destruir su vida matrimonial y personal.

El capítulo es capaz de hacer brotar una buena cantidad de intriga y emoción no sólo por el tema que aborda, sino también por la manera en que lo hace, pues a pesar de que podría ser catalogado como un capítulo “inclusivo”, ciertamente el tema no es forzado, sino al contrario, la forma en que transcurre la trama es tan natural que los sentimientos y la sorpresa que despiertan en el espectador podrían dar el mismo resultado sea cual fuera la comunidad o “minoría” protagonista.

Black Mirror. Quinta temporada. Fuente: Esquire

Smithereen

Un conductor de viajes compartidos secuestra a un joven empleado de una empresa de tecnología. Su objetivo parece ser revelar un turbio secreto de dicha compañía a cambio de la vida de su rehén, aunque la verdad será más desoladora por cuanto más simple resultará ser en el fondo.

Black Mirror. Quinta temporada. Fuente: RadioTimes

Un episodio bastante tembloroso, pues a pesar de que se siente como el más “oscuro” y pesimista de la quinta temporada de Black Mirror, conforme su historia avanza resulta ser menos prometedor de lo que parecía, llegando incluso a lo simple y poco imaginativo.

Aunque la trama critica algo tan simple pero a la vez tan real y molesto como lo es el uso excesivo del celular, al grado de ver cómo este hábito nos ha limitado de apreciar algo tan sencillo como una charla, o hasta ponernos en constantes riesgos por la distracción que genera su uso, por desgracia el episodio no va más allá.

Esto da como resultado que la sorpresa final, la revelación o el giro de tuerca que se esperarían ver al término de la historia resulten un tanto insatisfactorios; aunque por otro lado se debe reconocer que sus últimos momentos ocurren en una bien lograda secuencia llena de suspenso. Además, aunque con un desarrollo simple, es el episodio que nos recuerda el pesimismo que presentó la serie en sus inicios, pero tampoco lo hace de la mejor y más cruda manera.

Black Mirror. Quinta temporada. Fuente: Den of Geek

Rachel, Jack y Ashlee Too

Una inadaptada adolescente encuentra a su mejor amiga en una nueva muñeca dotada con inteligencia artificial, misma que resulta ser la copia casi exacta de Ashely O, una joven estrella del pop de quien al mismo tiempo vemos cómo su vida se derrumba poco a poco. Más temprano que tarde la joven, la muñeca y la artista verán cruzados sus caminos en busca de una increíble verdad.

Black Mirror. Quinta temporada. Fuente: Forbes

Si bien el primero y el segundo capítulo de esta nueva entrega de Black Mirror tienen elementos tecnológicos, es este episodio el que nos adentra en un mundo más futurístico, pues de nueva cuenta volvemos a ver un recurso ya bastante utilizado por la serie como lo es la inteligencia artificial y el traslado de la mente a un cuerpo o sistema computarizado.

Aunque bien es cierto que podría verse como una ligera biografía de Miley Cyrus, quien da vida a la ficticia estrella Ashley O en su camino de lo infantil a lo destructivo, es esto mismo lo que provoca que el capítulo se perciba como una especie de comedia con toques de ciencia ficción. Esto se da principalmente porque la trama no adopta la seriedad suficiente como para mostrarnos la historia trágica que al parecer intentó ser.

Asimismo y como habíamos dicho, aunque retoma elementos de otros episodios anteriores de la serie, su final termina por ser bastante complaciente con las protagonistas –mucho más de lo que se esperaría de Black Mirror–, demostrándonos que en un mundo invadido por la ambición y la tecnología, con esfuerzo, dedicación y confianza los sueños todavía se pueden cumplir. Cliché.

Black Mirror. Quinta temporada. Fuente: Engadget

En pocas palabras, aunque la nueva temporada cuenta con tramas que por sí solas son interesantes, en conjunto dejan un sabor más dulce que agrio, lo cual, aunque en la mayoría de las historias sería buena señal, no lo es tanto si se toma en cuenta que la cualidad de Black Mirror era precisamente la de ser un trago amargo para el espectador, y que en cambio, parece haberse alejado de esa pesadilla distópica de la cual surgió.